IGLESIA CATEDRAL
La Iglesia Catedral todavÃa atesora las esperanzas del pueblo de IbatÃn. Sus habitantes llegaron al sitio que hoy ocupa nuestra capital, trasladando también su iglesia matriz, en un principio una humilde capilla que luego de 150 años su estado era tan ruinoso que se decidió construir la iglesia actual.
Fue bendecida el 19 de febrero de 1856, en la ceremonia pronunció un sermón Fray Mamerto Esquiú.
El ingeniero francés Pedro Etcheverry con gran maestrÃa superpuso en su diseño distintos estilos, el dórico en el nivel inferior, el jónico en el intermedio y el corintio en el superior
La fachada del edificio es neoclásica, sus dos torres están foronadas por cúpulas de reminiscencia eslava, en la torre de la izquierda se encuentra el reloj que pertenecÃa al Cabildo de Tucumán, mientras que las campanas datan de la época de construcción del templo, en su interior se encuentra la cruz de madera de la fundación de la actual ciudad.
Cuando la ciudad capital fue mudada desde el campo de IbatÃn hasta el sitio que ahora ocupa, se trasladó también la Iglesia Matriz, en un principio una humilde capilla que fue restaurada varias veces, pero luego de 150 años su estado era tan ruinoso que se decidió demolerlo para construir la iglesia actual.
La construcción del nuevo templo se efectuó durante la gobernación de Celedonio Gutiérrez y fue bendecida el 19 de febrero de 1856.
La fachada del edificio es neoclásica. Sus dos torres están coronadas por cúpulas de reminiscencia eslava; en la torre de la izquierda se encuentra el reloj que pertenecÃa al Cabildo de Tucumán, mientras que las campanas datan de la época de construcción del templo. En su interior se encuentran la Cruz de Madera de la fundación de la ciudad actual; la urna que guarda los restos del Gral. Gregorio Aráoz de Lamadrid y los sepulcros de dos obispos tucumanos, José Eusebio Colombres y José Ignacio Aráoz.











