CASA OBISPO COLOMBRES
Cuando el mundo comenzaba su era industrial, el Obispo José Colombres tuvo la visión de fundar la industria azucarera, en su bellÃsima casona de dos plantas con recova, cuyas arcadas miran al norte, con piso de grandes ladrillones que dan paso a una escalera de quebracho que nos lleva a su planta alta con piso de madera, allà atesora muebles que pertenecÃan al Obispo, retratos de algunos gobernadores Tucumanos, colecciones de monedas y billetes antiguos.
Al frente se alza una reproducción del primer trapiche conformado por dos rodillos de quebracho accionados por rústicas ruedas dentadas movidas por una noria que era tirada por bueyes, el jugo era recogido luego por un gran caldero de bronce que calentado con leña formaba la melasa que por decantación y cristalización se convertirÃa en azúcar. Pailas, cucharones, espumaderas, bateas pertenecen al primitivo ingenio artesanal. A fines del siglo pasado con el avance de la tecnologÃa, fue traÃdo a Tucumán un trapiche a vapor que luego fue instalado en este museo en homenaje al ilustre religioso Tucumano, congresal de 1816 y fundador de la industria azucarera.











